LAS
TIC: DESAFÍO PARA LOS DOCENTES
Por: Danitza Ruiz Cano
“La presencia de la tecnología en las aulas ya
no tiene vuelta atrás” son las palabras de inicio de la presentación del libro
APRENDER Y ENSEÑAR EN LA CULTURA DIGITAL de Inés Dusell. Dado que los cambios que se han ido
produciendo en las TIC no solamente son cuantitativos en razón a un incremento,
potencialización y difusión de los mismos; sino que son cualitativos porque han
transformado sustancialmente la percepción de su uso en las escuelas. Además, nos encontramos frente a una
“modernidad líquida” (Bauman, 2005) que cuestiona y desafía la labor de los
docentes en las aulas. Actualmente,
estos recursos tecnológicos qué beneficios le están dando a la educación, los
profesores cómo están utilizando las TIC para el logro de aprendizajes y habilidades,
acaso se han rediseñando las estructuras curriculares. Son preguntas que nos lleva a comprender la necesidad constante de los profesores de
reestructurar la enseñanza asumiendo la presencia de la hipertextualidad, la
interactividad, la conectividad y la colectividad para la producción de los
saberes en los estudiantes.
La
enseñanza frontal, simultánea y homogénea devenida desde la época de Comenio
(1592-1670) en un contexto de tecnologías, donde la proliferación de las
computadoras, la presencia de celulares en la aulas, la navegación hipertextual
a través de la web y otros recursos tecnológicos “exige al docente el
desarrollo de una metodología más flexible y una atención más individualizada a
cada alumno o grupo de trabajo”. (Moreira, 2001) citado por Dusell (2011).
Además,
la frontera entre lo escolar y no escolar ya no se define por los límites del
espacio y tiempo en la escuela, según Dusell (2011) “…en una investigación
reciente, el 60% de los alumnos secundarios encuestados tomaban fotos y vídeos
durante el horario escolar para entretenerse y retratar situaciones
cotidianas…”, así mismo el uso de las redes sociales y blogs como aliados de
algunas materias escolares se utilizan fuera del horario escolar. En consecuencia, “el espacio en el aula se
está redefiniendo tanto en su estructura material como en sus formas de
interacción; ya no hay un solo eje de interacción controlado por el profesor,
sino una comunicación múltiple, que exige mucha más atención y capacidad de
respuesta inmediata a diversos interlocutores” (Dusell, 2011).
Otro
aspecto importante de cambio, son los efectos educativos de los videojuegos,
los cuales promueven otros “espacios de afinidad”, según James Gee citado por
Dusell (2011), que se diferencian de la
experiencia de agrupamiento en el aula porque la afiliación no obedece a la
edad, al nivel de desempeño, a la indicación exclusiva del profesor; sino
porque estos permiten adoptar distintas rutas y formas de participación libre y
espontánea. Probablemente, “frente a la
presencia permanente de las computadoras en el aula, habrá que estar atentos a
cómo se negocia la coexistencia de distintos tipos de agrupamientos: los
presenciales y los virtuales” anota Dusell (2011).
Sin
embargo, siendo la escuela una institución de transmisión cultural estructurada
sobre la base de conocimientos disciplinados con una jerarquía superior al
saber popular, estatuido y seleccionado por el Estado y autoridades, para que
contribuya a una cultura pública nacional.
Cuando llegan las TIC la estructuración se da a partir del usuario
acomodándose al gusto del cliente, con una prolija cantidad de información que
privilegia lo popular o la experiencia emocional y, además, la noción del
conocimiento escolar es que ahora son multimodales pues combinan diverso
formatos (textos, imágenes, sonidos, etc.), amigables y se perfeccionan
continuamente que a la verdad conlleva a la difusión de información prolija y
sin sello de validez y fiabilidad científica.
En
conclusión, es importante revisar nuestros procesos pedagógicos en el “aula”
para enriquecerlos con las novedades últimas de las TIC, para ello debe ser una
prioridad de los docentes capacitarse en un uso de los recursos tecnológicos para
guiar y acompañar a los alumnos en uso eficiente y responsable de las TIC.
